Gracias pero no soy yo, es mi amigo Jesús

el amor de dios

Cuando mi hermano Nicolás me llevo a la UCI el primer ejemplar de nuestro libro “el ángel blanco” me llevé una gran sorpresa ya que no sabía si llegaría a verlo y tenerlo en las manos ya era mucho.

Pero no era sólo eso ya que al hojearlo descubrí el secreto que me había ocultado y no era otro que mis hermanos y unos amigos habían escrito sobre mí, y además me habían dedicado poemas y hasta me habían dibujado.

Me leyeron esos capítulos y me sonaron a gloria (estaba un poco sedado y a veces oía campanas) pero no fui consciente de verdad de lo que dijeron hasta que pasados unos meses en casa me decidí a leerlo. Voy a escribir algunas de las cosas que decían de mí: eres una luz, una persona excepcional, humilde, tienes mucha paciencia y eres comprensivo. Y a estos testimonios se unen algunos comentarios de personas que han leído el libro: “eres un ejemplo de vida”, “eres un Santo” (esta es mi madre), “eres una persona muy buena” (ésta es una amiga de mi madre).

¡Increíble!, me ruborizo un poco, ¡qué cosas dicen de mí!, en el fondo…..algo de razón llevan (me sube una calorada de vanidad)…. pero creo que se han pasado. Tengo que dar las gracias a todos. Andaba dándole vueltas al agradecimiento que quería escribir cuando “alguien” me susurró al oído: “¡llevamos la vida de Cristo inserta en nosotros! Por el Espíritu Santo ya no somos nosotros quienes vivimos, sino que es Cristo quien vive en nosotros” (estos susurros me llegaron por correo electrónico).

Comencé a sospechar algo más cuando un día después en facebook me llegó el siguiente mensaje de parte de la Iglesia: “el secreto del año de la fe es que Dios esta cerca de ti”. Todo apuntaba a que  alguien quería dejarme un recado  pero ¿qué era? Mientras tanto seguía barruntando sobre como escribir mi reseña cuando algo despertó mi instinto de detective, y no fue otra cosa que la cita de un santo en el libro que estaba leyendo “…y Tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba “. Definitivamente aquí había gato encerrado, pensé, pero aún no lograba ver ordenadas las piezas del rompecabezas.

Por eso decidí aplicar el método inductivo (a veces me ha ido bien) y anoto: algo en mí les gusta —- cerca de mí —- Tú en mi interior  —- Cristo inserto en nosotros. Creo que lo tengo, voy resolver: quien realmente llamó su atención, quien les atraía era mi amigo Jesús que vive dentro  de mí. “¡Bravo!, ¡monstruo!, ¡torpedo!, gritaba la afición al fondo enfervorizada, ¡ha acertado por fin! Gracias, gracias, dije yo, no es para tanto.

Pero ahora en serio ¿cómo voy yo a contar a los demás esto? ¿Me entenderán? Me pueden llamar ”iluminado”, que voy sobrado o tacharme de vanidoso. Entonces me llegó otro recado a través de un tal San Cirilo que venía disfrazado en una revista y decía: «el Espíritu Santo, que habita en los que están bien dispuestos, les inspira aquello que han de decir». Bueno, vale, eso espero.

Cuando Jesús tiene interés en que diga algo suele repetirlo muchas veces y hasta me entero yo que soy un ceporro sordo. Ahora empiezo a entender ya que al revisar una a una las palabras que decían de mí más me daba cuenta de que estaban dibujando la figura de mi amigo Jesús. Aún me queda mucho camino para llegar a ser “imagen viviente de Jesucristo” tal y como nos lo propone  a los cristianos Benedicto XVI, pero me ilusiona el camino ya que mi esperanza está puesta  en Jesús y todo lo espero en Él, sabiendo que soy feliz de su mano. Aún me queda mucho por aprender ya que ahora soy como un televisor viejo, que deja ver a mi Amigo de vez en cuando, pero que suele saltar a otros canales donde salgo yo con mis carencias y debilidades, una persona del montón; es por eso que también a los ojos de mucha gente soy un tipo muy normalito. Mi meta es estar “conectado” con Él las 24 horas, que mi vida, mi casa del alma se llene y rebose Cristo desde sus más profundas raíces.

Para terminar no sé si seré osado, pero como yo soy feliz quiero compartir mi dicha con los demás, y por eso os animo a que no dejéis de relacionaros con nuestro Amigo Jesús. Solo es necesario poner todos los sentidos alerta, tener una actitud sencilla. y cuando oigáis que llama a vuestra puerta abridle y le invitáis a cenar, y hablad con Él, día tras día, que de todo lo demás….se encarga Jesús.

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2 Comentarios to “Gracias pero no soy yo, es mi amigo Jesús”

  1. Luisa Gutiérrez Millán dice:

    Jesús, ni te imaginas la fuerza que nos da a los demás esta aptitud tuya… mil gracias por compartir con todos esta vivencia, es de una generosidad impresionante…

    Un beso muy fuerte para Mª carmen, Jesús, María y para ti.
    : LUISA GUTIÉRREZ

  2. Jesús dice:

    Gracias Luisa por esta inyección extra de cariño. Un beso

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